Se inventa las citas
Pídele estudios y te los dará. Con autor, año y revista. Comprueba tres y verás que alguno no existe: el modelo no consulta nada, predice cómo suena una cita.
Forge Coach
Ajusta tu dieta y tu entrenamiento cada semana leyendo lo que de verdad has hecho. Y cuando decide algo, te enseña en qué se apoya: el estudio, con su identificador, para que lo compruebes.
El coach se está abriendo por fases. La app es gratuita y funciona entera sin él.
+0,8 cm de muslo, −1,2 cm de cintura y el peso estable: recomposición confirmada.
Se apoya en training.volume_landmarks · nivel B ·
Schoenfeld et al., PMID 27433992
Por qué esto es distinto
No es que la IA sea mala entrenando. Es que un modelo suelto hace tres cosas que arruinan un plan, y las hace con una seguridad que engaña.
Pídele estudios y te los dará. Con autor, año y revista. Comprueba tres y verás que alguno no existe: el modelo no consulta nada, predice cómo suena una cita.
La misma pregunta, dos semanas seguidas, da dos calorías distintas. No porque hayas cambiado tú: porque la aritmética no es lo suyo. Y un plan que se contradice se abandona.
Le cuentas la semana en un párrafo. Se le olvida el anterior. Sin tus pesadas, tus series y tu registro real, cualquier ajuste es una conjetura bien redactada.
Acción y reacción
Elige una situación. Esto no es un guion de marketing: es lo que el coach responde, con las mismas reglas que lleva dentro.
Tú
He entrenado, pero no he apuntado nada de comida.
Cambiar las calorías sin saber qué comiste es reaccionar a una señal incompleta. La tendencia de peso solo corrige el objetivo cuando hay registro y adherencia mínima.
Tú
El peso lleva tres semanas clavado, pero he perdido 1,2 cm de cintura.
La cinta métrica y la tendencia de peso lideran el veredicto porque son objetivas. Una báscula quieta con una cintura que baja no es un estancamiento: es exactamente lo que buscabas.
Tú
He hecho las 30 series del plan, pero no anoté cuánto me sobraba en ninguna.
Sin proximidad al fallo, treinta series pueden ser un estímulo enorme o un paseo. Subir volumen a ciegas es la forma más rápida de acumular fatiga sin ganar nada.
Tú
Comí fuera el sábado y el domingo y me pasé bastante.
Compensar convierte una comida en un ciclo de restricción y atracón. Lo que decide el resultado es la media de semanas, no el sábado; y un plan que no aguanta un sábado no es un plan.
Tú
Llevo más de noventa días sin regla y estoy en déficit desde hace meses.
Amenorrea bajo déficit sostenido es un signo de baja disponibilidad energética. Esta decisión está fijada por código y no la toma el modelo: no puede saltársela por bien que vaya todo lo demás.
Tú
Soy alérgico a los frutos secos.
«No consta» no es «no lleva». Proponer una receta sin declarar sería afirmar que es segura cuando nadie lo ha comprobado, así que ante la duda se queda fuera y se te cuenta.
De dónde salen las decisiones
El coach solo puede citar reglas que existan en ese cuaderno y estén verificadas. Si una regla no está ahí, para él no existe. Eso es lo único que impide de verdad que se invente un estudio.
cycle.water_retention · nivel B
«La retención de líquidos alcanza su pico al inicio del sangrado, no en la fase lútea tardía. Son unos 0,5 kg de agua extracelular, no uno o dos kilos.»
Esta regla se escribió mal al principio y se corrigió al comprobarla. La app avisaba en la fase equivocada y hablaba de kilos que no eran.
Dónde acaba la IA
Las calorías, el reparto de series, la tendencia de peso y la fatiga los calculan motores deterministas dentro de la app. La IA decide la estrategia y cómo contártela; la aritmética no la toca.
Si esta semana toca sostener o mover algo. Qué explicar y en qué orden. Qué preguntar cuando los datos no llegan. Cuándo mandarte a un profesional.
Calorías del día a partir de tu mantenimiento y tu tendencia real de peso. Series por músculo. Fatiga acumulada. Rachas. Todo reproducible: mismos datos, mismo resultado.
Por qué importa tanto
Un coach que calcula distinto cada semana se contradice, y en cuanto se contradice dejas de creerle. Sacar la aritmética del modelo no es una limitación técnica: es lo que permite que dentro de tres meses el plan siga teniendo sentido.
El corazón
Una vez por semana lee lo que has hecho —peso, cinta métrica, comida registrada, series y esfuerzo— y devuelve un veredicto, un ajuste y el plan de la semana siguiente.
El día a día
El coach te asigna una despensa de recetas del catálogo de Forge que encajan contigo, repartidas por comida. Eliges tú cada día, y la lista solo cambia en la revisión semanal, así que puedes hacer la compra.
Las recetas ya existen y sus macros salen de sus ingredientes reales. El coach elige entre ellas; no se saca una de la manga con calorías estimadas a ojo.
Y una receta que no dice qué lleva no se propone a quien declaró alergias. «No consta» no es «no lleva»: ante la duda, fuera.
Los límites
Una lista de límites vende peor que una de promesas. También es la única forma de que te fíes de lo que sí hace.
Preguntas frecuentes
En tres cosas concretas. La primera: el coach solo puede citar reglas de un cuaderno cerrado y verificado, así que no puede inventarse un estudio ni aunque quiera. La segunda: no calcula nada. Las calorías y el volumen los sacan motores deterministas de la app, con lo cual dos semanas seguidas con los mismos datos dan el mismo resultado.
Y la tercera, la que más se nota: lee tu histórico real —pesadas, medidas, series, comida registrada— en vez de un párrafo que le cuentes. Cuando esos datos no están, lo dice en lugar de rellenarlos.
De un cuaderno de 53 reglas revisadas una por una contra el texto de sus fuentes, todas con un DOI o un PMID que resuelve. Cada regla lleva su nivel de evidencia, y ese nivel lo marca la fuente que se cita, no lo que exista publicado sobre el tema.
Al revisarlas, más de dos tercios hubo que reescribirlas: no estaban inventadas, pero afirmaban más de lo que su estudio sostenía. Dos acabaron diciendo lo contrario de como se habían escrito.
Se analizan y no se guardan en ningún servidor. De la revisión solo queda un texto describiendo lo que se vio. Las copias que se quedan en tu móvil sirven de guía para colocarte igual la semana siguiente, y puedes borrarlas cuando quieras.
El consentimiento va aparte y se pide antes de enviar nada.
Funciona, pero afirma menos. Si no hay comida registrada no toca las calorías; si no hay dos medidas del mismo perímetro, el veredicto se apoya solo en el peso; si no anotaste el esfuerzo de las series, no sube el volumen.
Y en todos esos casos te dice qué faltó, para que la revisión siguiente valga más. Es la diferencia entre un coach que se calla lo que no sabe y uno que rellena el hueco con algo que suena bien.
El cribado clínico se hace por formulario obligatorio al empezar, no en conversación, precisamente para que no dependa de que el modelo se acuerde de preguntar. Hay situaciones en las que el coach se para y te deriva a un profesional, y esa decisión está fijada por código: el modelo no puede saltársela.
Además existen suelos clínicos que corrigen el plan antes de que lo veas, y cuando corrigen algo se te dice. Un plan enmendado en silencio no es fiable.
Sustituye la parte que un buen entrenador hace con una hoja de cálculo: revisar tus datos cada semana, ajustar calorías y volumen, y justificar por qué. No sustituye a alguien mirándote hacer una sentadilla ni a un profesional sanitario.
Forge es gratis y funciona entera sin el coach: entrenamiento, nutrición, calculadoras y progreso. El coach va en un plan superior y se está abriendo por fases, así que todavía no está disponible para todo el mundo.
Descarga la app y te avisamos cuando te toque.
Una vez por semana, en la revisión. A propósito: los ajustes diarios reaccionan al ruido —agua, sal, sueño, la báscula de un martes— y no a lo que de verdad está pasando. Entre revisiones, lo que tienes asignado no se mueve, que es lo que permite hacer la compra y seguir un plan.
Forge es gratuita y no necesita coach para servirte: rutinas, registro de comida, progreso y calculadoras. Cuando el coach se abra, estarás dentro.